lunes, 23 de noviembre de 2009

DENUNCIA: CONDICIONES LABORABLES EUROPA VS. LATINOAMERICA

Ok ok, yo estoy de acuerdo en que somos países pobres. Nuestra ventaja competitiva, reside, aunque en cada vez menor medida ya que los chinos nos están aventajando por bastante, en la mano de obra. En el caso concreto de México, también cuenta la cercanía a Estados Unidos, y la puerta de entrada al resto de América Latina.
Ok de nuevo. Nuestros gobiernos tienen que atraer al capital de inversión extranjera a nuestros países para generar empleos y reactivar la economía. Probablemente tengan que ofrecer muchas más ventajas que las que suponemos.
Ahora bien, no sé, desconozco desde mi ínfimo nivel como simple civil que al final, se ha empleado en algunas multinacionales en México y trabaja actualmente en una en España, porqué razón las condiciones varían tan drásticamente entre primer mundo y tercer mundo. Voy a exponer algunos casos:

1. VACACIONES PRIMER MUNDO VS MÉXICO: Cuando se cuenta con un contrato de trabajo por tiempo indefinido (algo ansiado por miles de gentes en éstos momentos), e inclusive, como practicante, tienes derecho a 5 semanas de vacaciones al año. Sí. Es cierto. Yo las tuve, sólo que no pude quedarme el año completo, pero por 3 meses que trabajé en una agencia, tenía derecho a una semana de vacaciones. No es nada contra mis ex-jefes regios, pero yo tenía que trabajar un año, en la empresa donde estaba en México, sin vacaciones, para poder gozar de una semana de vacaciones al año. Aún con 1 semana de vacaciones al año, al menos, estaba contenta en ésa empresa. Recuerdo los años anteriores cuando trabajé para una multinacional francesa de la industria automotriz en México, y yo tenía derecho, por año, a 2 semanas de vacaciones. No estaba tan mal, pero lo que me irrita es el segundo punto a tratar:

2. HORA DE SALIDA DE TRABAJO PRIMER MUNDO VS MÉXICO: Ustedes no se imaginan el drama, y digo DRAMA con mayúsculas cuando trabajaba en ésa empresa francesa, cuando pretendía irme a mi hora de salida que eran las 5:00 de la tarde. Pobre del que se fuera a ésa hora. POBRE del que se fuera. No sólo era mal visto porque dabas a entender a todos, que tenías tan poquito trabajo que podías irte a tu hora, noooooo!! cuando emprendías la huida secreta a tu hora, en tu camino a la salida te topabas con mucha gente que te veía con tus cosas y te increpaba, te preguntaba "¿a dónde tan temprano?" y si era alguien de Recursos Humanos o tu propio jefe, te sentías chinche. Claro, los franceses se quedaban a morir, pero vamos, ganando los salarios de expatriados que ganaban (ganando euros y gastando en pesos), y además, teniendo de vacaciones 1 mes al año, pues quién no?? Inclusive, había quien emprendía la huida yéndose por la puerta de acceso a la fábrica para ahorrarse preguntas ¿? Aquí, en España, en la multinacional donde trabajo, tu hora de salida es tu hora de salida y nadie tiene derecho a meterse contigo ni con tu hora de salida. Puedes quedarte más si lo quieres, o puedes irte justamente a tu hora, que nadie te dirá nada. Bonito, no?

4. MATERNIDAD PRIMER MUNDO VS MÉXICO: Esto adquiere una completa y nueva dimensión en un mundo sin paralelos. Escuchen ésto, los permisos de maternidad, pueden llegar a ser de 6 meses o más tiempo. En muchas ocasiones, las empresas ni siquiera contratan a gente que se quede en tu lugar. Tu lugar está reservado para cuando tú regreses de tu incapacidad. En otra compañía de cosméticos donde estuve trabajando hace muy poco tiempo, aquí en España, inclusive, escuché que se quejaban mucho, para mi desgracia, de una compañera peruana. Decían que no hacía nada, que nadie la quería y que no sabían porqué seguía ahí. Alguien mencionó que no podían echarla o correrla hasta que su hijo cumpliera 7 años. ¿Cuántos años tenía el hijo? ¡8 meses! ¿Qué creen?¡Tienen peruana para rato!
Sigo, si tienes niños pequeños, puedes conseguir un trato con la empresa donde trabajas sólo medio día (con la respectiva reducción de salario) y el resto la tarde, la pasas con tu niño. PERO sigues percibiendo tu salario por tu trabajo en la mañana... ¿a poco no suena como a cuento de hadas? Cómo recuerdo un día en aquélla infernal multinacional francesa, en que tuve que secarle las lágrimas a mi compañera de trabajo, que estaba inconsolable por haber dejado a su niña chiquita cuando terminó su incapacidad y se reintegró al trabajo. ¿Incapacidad? 45 días antes del parto y 45 días después del parto. Párale de contar. En 45 días, los hijos apenas si te conocen y ya tienes que pasar toda la jornada, de 8 a 5, perdón, hasta las 6 para ahorrarte los ojos de pistola del prójimo/a que ve que te vas temprano, para volver a ver a tu hijito que normalmente te cuidan tus papás. ¿Porqué no puedes pedir reducción de jornada? Porque es hacerte harakiri. Porque es demostrarle a la empresa que ya no podrás cumplir con la jornada que tenías antes, therefore, ya no serás productiva, therefore, ya no puedes quedarte más tarde (aunque te la pases chateando de 5 a 6), therefore, hay otras solteras sin compromisos ni hijos que pueden desempeñar bien tu trabajo, OK, mucho gusto, muchas gracias, bye, ¡Next!. Se llama miedo. Yo no tengo hijos, pero éste temor a perder el trabajo del que tanto dependen todos, lo viví muy de cerca.

No es malinchismo. Pero yo creo que desempeñamos el mismo tipo de trabajo aquí y allá, y podríamos tener mejores condiciones laborales que las que tenemos actualmente. En cierta medida, me recuerda ésto a la época de la Colonia. De éste lado del Atlántico, poco se sabía de las condiciones de vida de los indígenas o criollos en América. Imagino que se creería que era similar, pero no lo era. Reinaba, en cierta forma, la anarquía en el virreinato. Han pasado muchos años, una guerra de Indepencia, una Revolución social que pugnaba porque todos tuviéramos los mismos derechos. Nació la mentalidad y el nacionalismo mexicanos. Aún así, seguimos dependiendo tanto del capital extranjero, que nos seguimos o nos siguen vendiendo como mercancía barata. De nuevo, no pretendo las mismas condiciones laborales que en el primer mundo, después de todo, no lo somos. Estas comparaciones sólo hacen abrir más los ojos y ver que estamos muy lejos de ser un país con un gobierno que vele no sólo por la seguridad de la ciudadanía, sino también por su bienestar, apoyando las condiciones de los trabajadores mediante leyes que nos permitan una mayor libertad. Se trata de trabajar para vivir, no de vivir para trabajar.

viernes, 20 de noviembre de 2009

RETOMANDO...













Hace un buen tiempo que no actualizo mi blog. Entré en un período de reflexión larga y profunda, mi economía no ayudó mucho a la estabilidad emocional que necesitaba para continuar percibiendo las diferencias entre la gente de España y yo. Me ví remando un mismo barco con tanta gente víctima del paro. No me tomen a mal. Es a nivel de practicante, que como extranjera, es lo más a lo que puedo aspirar aquí. Pero qué dura es la situación. Sorprendentemente duro el tipo de cambio que se disparó también. Como resultado de éste período de altibajos, he creado entradas para otro blog que quisiera compartir con gente como yo, de mi misma edad, sin lograr aún cierta estabilidad económica y/o social.

Pero, al mal tiempo buena cara. A pesar de la situación económica, me permití algunos viajes cerca de Madrid como Aranjuez, Toledo y, en verano, el más lejano que hasta ahora he hecho, de camping en las costas de Tossa de Mar en Girona, Barcelona.

Descubrir Aranjuez, el primero de los viajes cortos, lo tomé con una excelente disposición, y desde que me bajé del tren, todo lo ví bonito. Pequeña reseña familiar: mi verdadero apellido es muy poco común en México, y a lo largo del tiempo y gracias al Internet, descubrí que el origen de mi apellido no es italiano, como se creyó por algunos años, sino catalán. Pero hete ahí que del catalán, se ramificó en varias posibles versiones, y hemos perdido el rastro de nuestros antepasados más allá del 1850, de saber que el tata tata tata tata se llamaba Hilario y era un sastre en Barcelona.

¿Qué tiene que ver ésto con Aranjuez? Hay una plaza en honor de un conocido pintor con una ramificación de mi apellido allá. Interesante pensar que pudo haber sido un lejano pariente.

No sé si eran las ganas de conocer algo más fuera de Madrid, pero cada esquina, cada plaza, cada edificio antiguo, era un auténtico placer. No recuerdo haber visto absolutamente nada qué reprochar, salvo un guardia de la estación de Renfe que se molestó porque estábamos tomando fotos de la antigua estación ¿? No entiendo que tenía de malo, pero lo mandamos a tomar por culo, como dicen acá, y lo dejamos hablando solo para su disgusto aún mayor.

Por las mismas fechas hubo un puente largo, y me dediqué a turistear por Madrid y porqué no, a "madrirear" también. Hice lo que se hace un domingo típico en Madrid. Por la mañana/mediodía, fui al Rastro a babosear de todo (Rastro es un tianguis enorme donde venden toda clase de chucherías, bufandas, ropa, plantas, zapatos, aretes, joyería, cascos militares ¿?, adornos, etc). Aparentemente, el Rastro ofrece una alternativa económica para encontrar moda original (buena, bonita y barata) y objetos de ornamentación también originales sin desfalcar tanto a los compradores.


Donde desemboca uno de los brazos laberínticos de éste tianguis o mercado sobre ruedas, es el barrio de La Latina, el barrio bohemio de Madrid. Lo típico es salir de los ríos de gente que merodean por el Rastro, una vez que se ha comprado lo que se buscaba, e ir a tomarse unas cañitas en un lugar de la Latina. Los lugares, por lo general, a éso de las 3:00 p.m. que es cuando el Rastro levanta el vuelo (es decir, los puestos se levantan, llega la policía y se acaba la diversión), están a reventar y por lo general, hay que esperar muchas veces para poder sentarse, o inclusive, para poder entrar a un lugar, aunque sea de pie. Es un paseo delicioso, y si son como yo, o sea, que las multitudes nos rehúyen, seguirán caminando por la zona hasta encontrar un lugarcito un poco más tranquilo para tomarse algo.

Como podrán suponer, yo no estaba de ánimo para comprar nada, pero sí para distraerme un buen rato viendo las novedades de la moda urbana/chic y éso sí, nunca falta un eurito o dos en la cartera para calmar la sed en cualquier bar amigo.

Seguiremos informando...

lunes, 12 de enero de 2009

EL "ABISMO" IDIOMÁTICO







Cualquiera pensaría, al venir a Madrid, que no va a tener ningún problema o confusión con el idioma, ya que hablamos todos una misma lengua española, que nos han legado nuestros parientes lejanos, y que ciertamente, debido a la distancia y al tiempo, pues hay muchas expresiones que cambian, que se ajustaron a palabras prehispánicas existentes, o anglicismos adoptados, y he de admitir que los mexicanos "pocheamos" mucho. Cómo culparnos, a nosotros no nos separa un mar de los Estados Unidos y todas las novedades tecnológicas, sociales, culturales de nuestros vecinos del norte, llegan a la velocidad de la luz a nuestro país. No recuerdo exactamente cuándo fue que empezamos a usar términos tan comunes en nuestras conversaciones cotidianas como celular, computadora, mouse, ipod, iphone con el merecido respeto que su pronuncación correcta merece, aunque sea en inglés. No me van a decir que en México, quien lea el inglés como se lee el español, sin respetar la pronunciación, es considerado un naquete. Y de los peores. Aunque no se hable inglés, se hace el intento por decir bien las cosas si no se quiere ser objeto de burlas.
Pues algo que he encontrado bien simpático y que quise compartir en éste blog son precisamente, las diferencias lingüísticas de quienes nos heredaron el idioma. El español, es una lengua milenaria que los mexicanos y latinos en general, defendemos acérrimamente. Es motivo de orgullo el hablarla "bien", dependiendo del país del que se trate, y casi que es ofensa nacional en México y motivo de ponernos la piel de gallina cuando escuchamos el spanglish (lackear, trocka, hale en vez de jale...) que hablan nuestros mexicanos que se van a trabajar al "otro lado" (definición del otro lado: el otro lado de la frontera, es decir, Estados Unidos). Aquí en España, y ya lo he mencionado anteriormente, hay una ruta de la lengua española que en definitiva, he de tomar uno de éstos días. Sí, aquí nació todo y aquí se habla, nos guste o no, el español correcto, aunque digan que el español más correcto se habla en Colombia. Con la venia de mis amistades españolas, me tomé la libertad de ir anotando algunas expresiones que no conocía en México, que fueron motivo de confusión al principio pero que ciertamente, son simpáticas y muy españolas:
Cutre - Naco
Flipar - Alucinar
Chuleta - Acordeón de los que hacíamos para los exámenes de materias pajas y rolleras
Tarta - Pastel
Moqueta - Alfombra
Me cago en la leche - Me lleva la...
Pijo - Fresa (ella se fue con un niño pijo... Hombres G)
Curro - Trabajo
Tía, tío - chavo o chava
Crema de leche - Nata
Light - Desnatado para lo cremoso, sin azúcar para lo demás ¿?
Azúcar light (splenda, canderel, etc) - Sacarina
Albaricoque - Chabacano
Consejo a los mexicanos que vengan: mis niños, aquí todo se coge. Sí, se coge. Se coge el metro, se coge un taxi, y no me coge es que no te contesta el teléfono. Se me aguantan la risa los primeros meses, eh? Después, ya se acostumbran. Pero el temor al albur mexicano, es algo que no se olvida de la noche a la mañana, noooo porque es toda una vida de enseñanza, el pensar muy bien lo que vas a decir, o no? Es por éso que es difícil ver a un mexicano adoptando el castellano al 100%.
Más simpático resulta tratar de hacer que los españoles digan palabras prehispánicas. Admito que ha de ser muy difícil si no se han escuchado antes. Nombres como Iztaccíhuatl, Popocatépetl, Tenochtitlan, (me atrevería a aventurar que Tlatelolco también les causa dificultades), Pátzcuaro, son muy difíciles para ellos. Por supuesto que está siempre quien dice sesto en vez de sexto, ojetivo en vez de objetivo, aluno en vez de alumno. O al menos, así se escucha, aunque lo escriban correctamente.
Hay todo un tratado, al parecer, digno de antología para diferenciar los distintos embutidos españoles y que son varios: tocino, tocineta, bacon, lacon, chorizo, jamón, etc. Pero éso merecerá otro artículo. Por lo pronto, les dejo con las reflexiones de mi día a día en España, y unas imágenes de la nevada reciente en Madrid del Jueves pasado. Según fuentes, hay madrileños que aseguran jamás haber visto una nevada en sus vidas en Madrid, por lo que éstas imagenes adjuntas pudieran ser fotos sin precedentes en las historias invernales madrileñas. :P Que las disfruten.
BREVARIO CULTURAL: El 6 de Enero se festeja aquí también el día de los reyes magos, con un roscón de reyes, que es muy parecido al de México, PERO la mayoría llevan crema, perdón, nata por dentro. También se parte con una buena taza de chocolate caliente, tienen también un muñequito adentro pero quien lo saca, no hace nada con él, o sea, se salva de los tamales de la Candelaria. El día de Reyes, es día festivo y oficial en Madrid (and I looooove it...)

miércoles, 24 de diciembre de 2008

AÑO NUEVO EN MADRID



















Feliz año nuevo, happy new year... un poco tarde, lo sé, pero buscaba algo digno de mención. Recuerdo haber visto alguna vez por televisión la fiesta de Año Nuevo que se arma en Nueva York en Times Square, y me daban tantas ganas de estar ahí... se veía tan cool, en medio de mucha gente desconocida unida por una misma razón: celebrar el inicio de otro año. A pesar de estar en ánimo festivo y alegre por la celebración que se venía en Plaza del Sol, al mero estilo "neoyorquino", no pude evitar sentir escalofríos el mismo 31 de Diciembre cuando las fotos de los bombardeos en Gaza le dieron la vuelta al globo. Las contradicciones de la época navideña. Una parte del mundo celebrando alegremente y otra parte del mundo, envuelta en luto y silencio. Otra parte de nuestro mismo lado "occidentalizado", no muy lejos de nosotros, recibiendo al año con manos unidas, rezando, esperando que éste pinte mejor que lo que predicen los economistas y analistas del mundo. Ya veremos, ya veremos, por lo pronto, ése día, arriba corazones, y a celebrar.
Me permito adjuntarles unas fotos para que se den una idea de lo que es recibir al año en Madrid. Mejor, impensable. Los madrileños ciertamente que son super fiesteros, y no lo piensan ni dos veces cuando ven una peluca, una máscara o algún sombrero... inclusive, ví gente poniéndose pelucas que estaban tiradas en la calle, qué tal? Todos con alcohol en mano, y veeengaaa el año nuevo, por mis propósitos realizados, por los no cumplidos y por los que vengan para éste año!!! Yo no me podía quedar atrás. Tomé de unos amigos prestada una diadema con cuernitos "diabólicos" y la diabla mexicana, de lengua mordaz, con tinto en la mano, echó ojo de lo que alrededor veía (y miren que con alcohol en la mano, me vuelvo de un criticona....) y lo primero, a ver, si hay alguien de Madrid que me explique porqué hay una obra en construcción de una estación de renfe o de metro en pleno Sol, porqué lleva años ahí y porqué le ponen un muro de latón!?!? Ya ya ya, si Sol es el lugar más emblemático de Madrid!! Es como el zócalo de la ciudad de México, como la Plaza de la Concordia en Paris... seriously, people, DO SOMETHING!!! La diabla mexicana se quedó arrinconada entre la multitud y el muro de latón. Para colmo, se empezó a convertir en el baño público de los hombres. Lo bueno es que iba con un grupo grande de amigos, y entre todos cerramos un círculo... o al menos éso creía. Foto aquí, foto allá, y empiezan los juegos artificiales. Hermoso espectáculo. Yo no sé si fue por el muro, porque aparte de todo soy chaparrita, por el ruido o qué, pero yo jamás escuché las 12 campanadas. Se acaban los juegos y volteo a buscar a mis amigos, y... flee. ¿? Dónde están todos? De 11 que éramos, sólo quedamos 4. Obviamente, regresé a mi departamento, y poco a poco empezaron a llegar todos, en el transcurso de la mañana y mediodía, y tarde. Así son las fiestas en Madrid. Se justifica que era la fiesta por el año nuevo, supongo... no tuve tiempo de hacer mis propósitos. Supongo que nunca es tarde, o sí?

domingo, 23 de noviembre de 2008

DE MODA Y MONTADITOS...

Recuerdo que cuando estaba empacando para venir a España, mi papá, por querer ayudar, se asomó a uno de mis cajones y vió que estaba dejando todas las medias que alguna vez me regalaron o compré. Me insistió que las empacara y yo, de un modo bastante tajante, me volteé y le dije que las medias ya no estaban de moda y que nadie se ponía medias. Incluso mi hermana, días después, le confirmó que era cierto. Las medias ya no están de moda y NADIE, absolutamente NADIE en su sano juicio, se pone medias, y menos para que sean vistas. Mmmmm... pero llegué a España. Oh, sorpresa!! Qué creen?? Que siempre sí. Déjenme les pinto un retrato hablado de la clásica chava española chic (porque la verdad es que se visten bastante padre): delgadas, casi todas son delgadas. Bien peinadas todas, como si diario se secaran o plancharan el cabello. Generalmente, son de rasgos finos y ojos grandes. A las más jóvenes, les gusta lucir pequeños piercings en la nariz o en la parte superior de la boca. Aunque ya estamos a la puerta del invierno y hace un frío de la tostada, la moda es ponerse una minifalda de mezclilla, MEDIAS (sí, M-E-D-I-A-S cafés, negras, blancas, con rombitos, según combinen), botas largas a media pantorrilla o hasta las rodillas, abrigos cortos, sacos cortos, camisas y bufandas de ésas que parecen mantelitos. No me lo van a creer. Se ve tan padre... no puedo esperar a sacar mi falda de mezclilla, ¿quién me lo iba a decir, no?
Otro fashion no-no que gritamos a punta de pecho en México son los pantalones de mezclilla de colores. Yo los usaba en prepa cuando era una adolescente y no me decidía entre la moda de playera blanca y camisa a cuadros de Nirvana con las botas de "seguridad" de la chava de Four None Blonds o la moda un poco más femenina de Fey pero que seguía usando las mismas botas que por cierto, sí llegué a tener y eran de lo más cómodo. Pantalones de mezclilla rojos, blancos (sí, BLANCOS), negros, los he visto por todos lados y cada vez que los veo, siento que me va a saltar a la vista la marca Jordache. Bueno, tomen ésto como un anticipo. Probablemente no en éste invierno, pero ciertamente que algo de ésta moda sí llega a México, tarde pero segura, y les digo que vayan sacando sus medias y sus pantalones de colores a las que todavía tengan los de hace años... yo hasta tenía pantalones verdes...
Otro apartado que merece especial mención es la comida. He de confesar que estaba preocupada por venir a España porque nunca me gustó gran cosa la comida española. Qué cosa, qué cosa, diría mi ex jefe Toño. Es como la comida japonesa, que en todos lados se adapta al gusto local, pero resulta que cuando vas a Japón (o al menos, éso me han contado quienes han ido), resulta que la comida japonesa es totalmente diferente a lo que estaban acostumbrados. No tiene nada que ver con lo que conocemos. Bueno, siento que la comida española aquí, es mejor que en cualquier otro lado. Es difícil errarle a una paella, generalmente a donde vayas será buena, a diferencia de México, que hay que saber bien en dónde comprar una. El chorizo es diferente al de México. Es como un salami-salchichón que se come crudo. Y es muy bueno. La cecina también es como un salami-jamón serrano que se come crudo y las mejores carnes frías, se consiguen en León. La gente muy cercana a mí sabe que no me gustan las aceitunas. Bueno, no sé si sea el hambre, las ganas de comer algo que no sea tan grasoso, pero aquí las aceitunas saben menos amargas. Y son muuuuuy buenas. Oh sí. Ahora resulta que como aceitunas sin parar.
Algo que hemos instituido mis amigos y yo son los miércoles de montaditos. Aquí hay una cadena de restaurantes que se llaman Los 100 Montaditos. ¿Qué son los montaditos? Son unos panecitos chiquitos, tipo bolillos, rellenos de lo que quieras: queso brie, chévre, con chorizo, jamón serrano, bacon (sí, osease, tocino), de todo. Recién hechos porque el pan lo hornean ellos. Incluso, hay montaditos rellenos de chocolate blanco y amargo. ¿Porqué miércoles de montaditos? Porque los miércoles, todo es a 1 euro. Entonces, vas en la noche después del trabajo, te echas un montadito y una caña o tinto (caña es un vaso alargado con cerveza) y en total te gastas 2 euros por una salida agradable para estar con los amigos. Claro, siempre y cuando estés adentro. El frío empieza a arreciar. Pienso en mi faldita de mezclilla aún. ¿Tendré oportunidad de ponérmela antes de que ésto empeore?...

martes, 11 de noviembre de 2008

LA AGONÍA DEL SERVICIO EN ESPAÑA

Pues bien, ahí estoy de loser guardando mi dinerito en el BBV Bancomer de México pensando que es un banco mexicano aliado con un banco español, y que a la hora de traerme mi dinero a España, nada tan sencillo como ir, abrir una cuenta en un banco BBVA de aquí, traer mi dinero y punto. NOOOOO… si hay algo de lo que adolecen los bancos aquí (al menos, éste en particular) es de un buen servicio o de gente dispuesta a ayudar en algo. Uno que está acostumbrado a llegar a un banco a México, y que en el momento en el que dices que quieres abrir una cuenta con ellos, casi que hasta te llevan el cafecito y te tratan a cuerpo de rey… pues aquí parece que te hacen el favor de su atención, para empezar. Llegué después de un rato de hacer cola con los ejecutivos de cuenta, para que me dijeran que no era suficiente el presentar sólo mi pasaporte con mi visa de estudios para abrir una cuenta (oigan, ehem, en Santander sí se puede). No señorita, me explican, tiene que estar empadronada en el Ayuntamiento. Tiene que ir con usted la persona que está rentándole su habitación, decir que vive con usted y le dan un número de empadronamiento. Perfecto. Mi pobre roomie, que de por sí no tiene tiempo y lo poco que tiene lo aprovecha para estar con su bebé, me acompañó al Ayuntamiento a empadronarme. Tuve que esperar 7 días para que me dieran finalmente mi hoja, y se me ocurre ir un Lunes al Ayuntamiento a recogerlo, cuando todo el mundo está ahí por algo. Hice cola como por 30 minutos porque no todas las personas de la oficina atendían al público. Cuando finalmente llego, una mujer mal encarada (a diferencia de la que me empadronó que sí era muy simpática) imprime la hoja, y antes de dármela, me pregunta que para qué la quiero. Eso no es de su incumbencia, o sí? Cortésmente, le contesté que era para abrir una cuenta en el banco. Llego al banco después, con mi hojita de empadronamiento que a la fecha no entiendo bien para qué sirve, y después de preguntarme con cuánto abriría la cuenta y de checar mi empadronamiento y pasaporte, me dicen que sorry, que en ésa sucursal no abren cuentas para estudiantes como yo y que me fuera mejor a otra sucursal que ni me supieron o quisieron decir en dónde estaba a ver si ahí la podía abrir. Excelente servicio, no? Me dieron ganas de salir de pronto con cámaras de tele y micrófono y decirles, estábamos haciendo un artículo para la revista Forbes de las compañías con el peor servicio al cliente, y qué creen? You lead the list!! Les daría un ejemplar de la revista pero como es en Inglés y seguramente ustedes no hablan ni soca, pues ni cómo ayudarles, verdad?
En las cajas populares, sí que puedes abrir una cuenta con sólo tu pasaporte, no te cobran por manejo de cuenta ni por disponer de efectivo. Desafortunadamente, en México tenemos un historial tan triste en cuanto a cajas de ahorro, que yo no confío ya la verdad en eso. ¿Cuántas veces no hemos escuchado que la Caja Popular Pinochín se robó los ahorros de toda la gente, o de algo parecido relacionado con las Cajas? Yo siempre pienso, pues es que, quién tiene su dinero en una Caja? Sí, los pobres, pero como ahora yo también soy pobre, ya tenemos una causa en común. Pero ni así. Creo que la opción es Santander. Sólo necesito que alguien me preste una tarjeta para entrar al banco, porque a varias sucursales a donde he intentado entrar, simplemente, no se puede ingresar si no tienes tarjeta de Santander, porque para que se abran las puertas, tienes que deslizar tu tarjeta. ¿Cómo tenerla si no me dejan entrar? Sencillo, no?
Otra cosa que no entiendo es a veces el super. Todo bien, todo bien, pero hay uno, que se llama Ahorra Más, en donde la fruta que quieres comprar, si no está empaquetada, se la tienes que pedir a otra tipa mal encarada, que te pone la fruta que se le pega la gana (verde, no verde), y si te atreves a tocar la fruta que está en una canasta para escogerla, oyes un grito desde el otro lado del mostrador “no toméis la fruta, la tomo yo!!” Vaaaaya, pues si después de todo, quien la va a pagar soy yo, o me la vas a pagar tú?? Me desagrada mucho eso, no es la primera vez que me pone plátanos verdísimos. Entonces, me contento en hablarle también golpeado, y en murmurar en voz baja “gracias” para que no me oiga. Lo sé, I’m so tough!
En los restaurantes no me ha tocado ni una sola mala experiencia, he de admitir. Ni con la policía, que una vez tuve que ir a la comisaría a informarme por el trámite del NIE, y sin preguntar nada a nadie, ví un papel pegado en la pared. Lo estaba leyendo cuando un oficial se me acercó y amablemente, me preguntó si podía ayudarme en algo. Sólo le pedí una pluma para anotar la dirección del papel, y ha sido hasta ahora, mi roce más cercano con la ley (espero que así se mantenga).

lunes, 13 de octubre de 2008

FESTIVAL HISTÓRICO MEDIEVAL






Festival histórico medieval en Valdemoro, qué tal?? Definitivamente, una agradable sorpresa. A mí que me encanta todo lo que son las historias medievales y lo relacionado a la época de caballeros y sus señoras, aunque en un contexto histórico real, pues ésa época, al parecer no fue del todo tan bonita: calles sucias, inmundicias por doquier (Agua va!) , enfermedades, pobreza, control absoluto del clero en la sociedad y en la economía, el nulo reconocimiento de los derechos de la mujer en ése entonces, en fin. Pero qué bonito es ver éste tipo de eventos en Europa, que es en donde se vivió toda la Edad Media. Hay un montón de puestecitos como pueden ver en las fotos que adjunto. Básicamente, lo que venden son joyitas de plata de varios estilos (los hippies de Coyoacán aquí harían su Agosto), jabones muy originales, quesos, vinos, velas, tés, mucho pan, hay un par de puestos donde asan carne de cerdo, hay jaulas con animalitos de granja , un águila entrenada que casi se me estrella en la cara al momento de regresar con su dueño, una imprenta para niños, un telar, y toda la gente que está a cargo de la venta, están vestidos de acuerdo a la época. Me detuvieron en plena curiosidad andante, unos burritos, atados uno atrás de otro, llevando a unos niños en sus lomos. Todo está muy bien dispuesto, y a diferencia de lo que yo les pueda decir del DF y, por desgracia, de muchos otros lugares de México, me sentí segura todo el tiempo, a pesar de estar en medio de mucha gente. Esa es una gran diferencia que se percibe de inmediato cuando llegas a España, cómo la gente anda sin miedo en la calle de noche, y me atrevería a decir, sin precaución, sin esperar lo peor. Yo que inclusive, a veces, cuando camino sola en la calle, volteo hacia atrás para ver si no hay alguien siguiéndome. ¿Psicosis colectiva? ¡¡Claro!!, pero creo que aquí puedes bajar un poco más la guardia. Sólo un poco, no hay que olvidar que, después de todo, somos nosotros los extranjeros aquí. Con decirles que al día siguiente, regresé, caminando con toda la tranquilidad del mundo, sola a las 11 de la noche, al centro (Plaza de la Constitución) por dos razones: degustación de queimada (que yo me moría de ganas por saber lo que era eso) y un concierto de música celta. Bueno, pues llegué a la plaza, y había un grupo de gente arremolinada alrededor de una olla de barro (o al menos, me pareció que era una olla de barro), con lumbre en ella. Me explicaba una amable señora que el vino que flamean es Orujo, con granos de café y azúcar. Lo tienen que flamear por un rato, y a la vez en que lo hacen, dicen conjuros en gallego, ya que ésta bebida tiene su origen en Galicia. Estábamos todos con nuestro vasito vacío, esperando a que estuviera lista la queimada, y el señor que estaba preparando el vino, empezó a lanzar el conjuro en gallego. Yo nada más entendí la parte que decía sapos y brujas o algo así. El vino olía en el aire como huelen los algodones de azúcar, y la verdad se antojaba. Finalmente, me tocó un poquito de vino en mi vasito, y la señora con la que estaba platicando no pudo evitar reírse a carcajadas cuando tomé un sorbo de ése vino que todavía estaba caliente, y por cierto, muy dulce, y empecé a toser como si me hubiera tomado un tequila de golpe. Mal, mal, la verdad, sí soy muy burra para tomar. Mi papá me reprobaría totalmente, lo sé. Después empezó el concierto de música celta, y recordé haber leído en algún lado que los españoles de ciertas regiones, tienen herencia celta. No tengo, por el momento, el dato exacto de en qué lugar precisamente, pero lo he de investigar. Es hermosa la música celta, y la verdad, el grupo tocó muy bien (o fue el vino). Pasado un rato, me regresé, de nuevo caminando y con toda la calma del mundo, a mi nuevo depa.